Con la llegada de las altas temperaturas, aumenta la actividad de la araña del rincón (Loxosceles laeta), considerada el arácnido más venenoso presente en Chile.
En el marco de las campañas de prevención estival impulsadas por el Ministerio de Salud, como “Verano 2025–2026: Araña de Rincón”, se busca informar a la comunidad sobre cómo identificarla, evitar su presencia en viviendas y actuar de manera oportuna ante una mordedura.
Por este motivo, especialistas llaman a reforzar las medidas de prevención al interior de los hogares, especialmente durante la temporada primavera-verano, periodo en que se incrementan los encuentros entre personas y esta especie.
En este contexto el Dr. Esteban Basoalto, entomólogo y académico de la Facultad de Ciencias Agrarias y Alimentarias de la Universidad Austral de Chile, explicó que la principal herramienta para reducir el riesgo de accidentes es la prevención. “Lo fundamental es mantener una adecuada limpieza e inspección de las viviendas, especialmente durante los meses más cálidos. Es importante asear detrás de muebles, cuadros, espejos y estructuras decorativas, además de sacudir la ropa y revisar el calzado antes de vestirse. Las arañas, durante sus rondas de cacería, pueden ocultarse en ropa, juguetes o zapatos que quedan en el suelo durante la noche”, señaló.
La araña del rincón se encuentra distribuida en gran parte del territorio nacional y suele habitar espacios secos, oscuros y poco intervenidos dentro de las viviendas, como rincones, grietas, bodegas, detrás de muebles, cuadros o en calzado guardado. Es de hábitos nocturnos y solitarios, permaneciendo oculta durante el día y saliendo por la noche en busca de presas, principalmente insectos.
Respecto a sus características, el Dr. Basoalto detalló que esta especie “posee seis ojos dispuestos en pares en forma de ‘V’, a diferencia de la mayoría de las arañas que tienen ocho. Presenta quelíceros delgados visibles en la parte frontal inferior del cuerpo y un diseño característico en forma de violín o guitarra sobre el cefalotórax. Su actividad aumenta en primavera y verano debido al calor, que estimula su movimiento y reproducción, incrementando la probabilidad de contacto con las personas”.

En cuanto a los riesgos asociados a su mordedura, el académico explicó que el veneno puede provocar desde lesiones cutánea hasta cuadros más graves, dependiendo de la sensibilidad de cada persona y de la rapidez con que se reciba atención médica. “Ante una mordedura, se debe acudir de inmediato a un centro de salud. Idealmente, si es posible y sin ponerse en riesgo, se debe llevar la araña para su correcta identificación, lo que permite ajustar el tratamiento”, indicó.
Como medidas iniciales, recomendó lavar la zona afectada con agua y jabón, aplicar frío local —como hielo envuelto en una tela— para disminuir la actividad del veneno, y mantener la calma mientras se traslada al servicio de urgencia.
Finalmente, el especialista explicó que, a diferencia de otros países, Chile cuenta con pocas especies de arañas altamente peligrosas para el ser humano. “Aunque existen más de 760 especies de arañas en el país, la mayoría pertenece a familias de bajo o nulo riesgo. Factores como el clima, la geografía, la historia evolutiva y la baja introducción de especies exóticas explican por qué Chile tiene menos arañas de alta peligrosidad en comparación con regiones como África, Australia o el Sudeste Asiático”, concluyó.








