El Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) cuenta con 500 funcionarios para todo el país, en medio de un ciclo de emergencias cada vez más frecuente e intensas, la Asociación Nacional de Funcionarios y Funcionarias de SENAPRED (ANFUSENAPRED) inició una jornada de movilización,
Su presidente nacional, Marcos Dinamarca, conversó en vivo con El Desconcierto.cl e indico, Somos un servicio muy pequeño comparado con otros servicios del Estado, A nivel país somos 500 personas, no más que eso, que deben abordar todas las materias de emergencia, desastre y catástrofe.
Hacemos esa diferenciación: las emergencias son del plano local; los desastres y catástrofes, del plano nacional, incluso con requerimientos de ayuda internacional.
Estamos en un ciclo constante de emergencias, que ya no son tan esporádicas como antes. Escuchábamos de sistemas frontales que generaban situaciones complejas cada cinco o cada diez años. Hace no más de tres o cuatro años, en cambio, tuvimos desbordes en 30 ríos del país. Los sistemas frontales ya no llegan solo hasta Valparaíso: están alcanzando la Cuarta y la Tercera Región. Prácticamente copan todo el territorio nacional y seguimos en un continuo. Cuando disminuyen los sistemas frontales, empiezan los incendios forestales, y damos vuelta en ese ciclo constante. Eso, sin sumar erupciones volcánicas, terremotos u otras situaciones de esas características.
Le pongo un ejemplo, Hoy somos parte de un ejercicio de nivel latinoamericano que coordina a casi todos los países del Pacífico para simular un tsunami a gran escala. Esa coordinación y esa activación las tiene Senapred, a través de una unidad que trabaja en simulacros y simulaciones. Son los ejercicios que se hacen periódicamente en todo el país, en el borde costero y con los colegios. Las personas que trabajan en esa unidad son tres. Tres personas para un desafío no solo latinoamericano, sino también nacional.
Otro ejemplo. Con la nueva ley se implementó un programa que financia todos los instrumentos de gestión del riesgo de desastres que la ley trajo consigo: los planes preventivos y de respuesta de cada comuna, provincia y región. Estamos hablando de revisar casi mil planes al año. Las personas que trabajan en esos planes a nivel nacional son tres, más dos contratadas a honorarios para reforzar esta materia.
En cada dirección regional tenemos dos funcionarios por turno haciendo esa tarea constantemente. Hacen dos turnos de día, dos de noche y después tienen cuatro días de descanso. Pero como la gente se enferma o pide vacaciones y permisos, hay que reemplazarla. ¿Por quién? Por quienes teóricamente tendrían que estar descansando, A esas personas, en los cuatro días que en teoría son para recuperarse, las dejan de turno a llamado. Si falla alguien, ellas tienen que responder. Por lo tanto, no tienen ni siquiera vida personal.
Las direcciones regionales no tienen más de 20 personas, incluidos los ocho operadores y operadoras de alerta temprana. Cuando ocurre una emergencia grave en una región, se sobrepasan las capacidades de la dirección regional. Tenemos que suplirlo trayendo funcionarios y funcionarias desde otras regiones y desde el nivel central.
Dividimos esta movilización en dos mesas. Una es al interior del servicio, para abordar materias propias de la institucionalidad que nuestra jefa superior de servicio puede resolver. Son temas más operativos y funcionales.
Pero los temas más gruesos y estructurales solo los pueden abordar el ministro o, en este caso, la Dirección de Presupuestos. Sabemos que la brecha es muy grande y que no es posible cerrarla en una sola discusión presupuestaria. Lo que queremos es que el Gobierno dé señales concretas de querer acortarla. En cada ley de presupuestos de lo que dure este gobierno debe ir un incremento de dotación, partiendo por las áreas críticas.
Hoy llegamos hasta el nivel provincial, pero no tenemos cubiertas todas las provincias. En cada una hay un solo funcionario o funcionaria haciendo patria para resolver los problemas. En regiones hay un solo conductor. Cuando hay necesidades, esas personas trabajan hasta la una, las dos o las tres de la mañana. Vuelven a su casa y al otro día retoman el ciclo de trabajo. ¿Cómo van a resistir?
Cuando ocurre la emergencia o el desastre, empiezan a mirarnos: ¿dónde está Senapred?, ¿qué ha hecho Senapred? Ahora les estamos diciendo que quizás no hemos logrado hacer todo lo que quisiéramos porque nos falta personal, presupuesto e infraestructura. Cuando nos movilizamos, no lo hacemos solo por nuestro interés. Lo hacemos por el interés de la población, de todos los ciudadanos de este país.







