Los nombres de Bernardo O´Higgins Riquelme, Libertador de Chile del imperio español y primer Director Supremo de Chile (1817-1823); de su padre Ambrosio OHiggins, Virrey del Perú (1796-1800) y de Thomas O´Higgins Walsh, Fiscal Inspector de las Tropas Reales radicadas Valdivia, Osorno y Chiloé (1796-1797) están muy relacionados en varios ámbitos históricos con Río Bueno.
En primer lugar, el Libertador Bernardo O´Higgins Riquelme, estaba muy preocupado en esta zona para controlar el bandolerismo, entonces intentó formar una ciudad a orillas del río Traiguén que se llamaría La Unión, encargo realizado a Cayetano Letelier, intento fallido, concretado 20 años después cuando ya había fallecido en el destierro dejando el decreto ya firmado (Araneda, Eduardo, 2026)
Por otra parte su primo, Thomas O’Higgins posee una relación histórica directamente con la fundación urbana de Río Bueno en 1796, bajo las órdenes coloniales de su tío, el entonces Gobernador y posterior Virrey, Ambrosio O’Higgins Ballenary.
En 1796, el capitán de origen irlandés Tomás O’Higgins Walsh (a veces escrito Thomas) fue comisionado para consolidar la presencia española en la zona del río Bueno. Con la ayuda del alarife Julián, diseñó el trazado original de las calles y repartió los primeros solares.
Su objetivo era dar vida a la villa de San José de Alcudia como un “pueblo de indios” como se denominaba en el siglo XVIII. Sin embargo, el proyecto urbano inicial no prosperó en ese momento porque, tras la marcha de Tomás O’Higgins del lugar, la población local huilliche abandonó el asentamiento.
Tomás O’Higgins era sobrino directo de Ambrosio O’Higgins y, por ende, primo hermano del prócer y Director Supremo de Chile, Bernardo O’Higgins.
A pesar de que Tomás sirvió inicialmente a la Corona española en la frontera sur, ambos mantuvieron una estrecha relación de amistad personal. Tras el proceso de Independencia de Chile, Tomás se retiró de la vida militar y mantuvo una nutrida correspondencia epistolar con Bernardo durante su exilio en Perú (1823), analizando la compleja realidad política y las intrigas de la naciente república chilena.
Según el historiador riobuenino, Eduardo Araneda (2026) Tomás O´Higgins en su diario de viaje cuenta que llegó a Río Bueno junto su alarife, una especie topógrafo que traza las cuadras, reunieron a los caciques con sus mocetones y trazaron las calles y designaron los propietarios de los solares de una “poblado de indios” de la época, único intento al sur del río Bio Bio a la semejanza de Chile Central con la idea que que no paguen impuestos en dinero sino que en trabajo a la Corona, a través del encomendero.
Lamentablemente no se concretó a pesar de los camaricos u obsequios de Tomás O´Higgins entregó a los huilliches con el compromiso de levantar las rukas en los lugares de trazados de las calles, pero cuando O´Higgins se fue los pueblos originarios tomaron sus caballos y regresaron a sus lugares de origen natural (Araneda, Eduardo, 2026).
Esta misión se dio en paralelo a la reconstrucción del Fuerte San José de Alcudia en 1793, ordenado por el patriarca Ambrosio O’Higgins para resguardar la ruta estratégica entre Valdivia y Chiloé. Este fuerte militar colonial sigue en pie hoy en día y es el principal hito histórico observable al ingresar a la actual comuna de Río Bueno.
Fuente: MUSEO Histórico y Arqueológico ARTURO MÖLLER SANDROCK.







